Cómo pasar tu carta a QR en 15 minutos, paso a paso
De la carta de papel al QR en la mesa: secciones, platos, fotos, precios, alérgenos, estilo e impresión. Todo en un rato y desde el móvil.
Por Equipo Saboria · 6 min de lectura
Pasar la carta a QR parece cosa de informáticos, pero no lo es. Si sabes escribir un mensaje de WhatsApp, puedes hacerlo. Y si tienes la carta a mano, en un cuarto de hora la tienes en marcha. Aquí va el orden que mejor funciona.
Antes de empezar: coge tu carta de papel
Ten delante la carta tal como la tienes ahora, con sus secciones y sus precios. No hace falta cambiar nada todavía. El primer objetivo es copiarla; mejorarla viene después.
Necesitas solo dos cosas: el móvil o un ordenador y cinco minutos de calma. No hay que instalar nada, todo funciona en el navegador.
Paso 1: crea las secciones (2 minutos)
Las secciones son los apartados de tu carta: Entrantes, Tapas, Carnes, Pescados, Postres, Bebidas… Créalas en el mismo orden que en el papel. Es el orden al que están acostumbrados tus clientes y el que menos dudas da.
Un consejo: si tu carta es muy larga, no hace falta que el primer día esté completa. Empieza por lo que más se pide.
Paso 2: escribe los platos (5 minutos)
Para cada plato, pon:
- El nombre, tal como lo conoce tu cliente («Tortilla de patatas», no «Tortilla tradicional de tubérculo»).
- Una descripción corta, solo si hace falta. Una línea basta: «Con cebolla, jugosa por dentro».
- El precio.
Si un mismo plato se sirve en tamaños distintos, puedes poner varios precios: tapa, media ración y ración. Así no tienes que repetir el plato tres veces.
Paso 3: fotos con el móvil (3 minutos)
Una buena foto vende más que tres líneas de texto, y no necesitas un fotógrafo. Con el móvil basta si sigues cuatro reglas:
- Luz natural. Pon el plato junto a una ventana o en la terraza. Evita el flash y las luces amarillas del local.
- Plato limpio. Limpia con un paño el borde del plato antes de disparar.
- Desde arriba o a 45 grados. Arriba funciona para pizzas, ensaladas y platos planos; en ángulo, para hamburguesas y bocadillos.
- Un fondo sencillo. Una mesa lisa y sin servilletas ni vasos por medio.
Haz dos o tres fotos y elige la mejor. No hace falta fotografiar toda la carta: con las diez especialidades de la casa ya se nota.
Paso 4: marca los alérgenos (2 minutos)
En cada plato marca los alérgenos que lleva, entre los 14 oficiales. Esto va incluido en todos los planes y es una obligación legal, así que es el mejor momento para hacerlo. Si dudas, mira la etiqueta del producto o pregunta en cocina. Tienes más detalle en nuestra guía sobre alérgenos.
Paso 5: elige el estilo de tu carta (1 minuto)
Saboria tiene cinco estilos. Clásica clara está en todos los planes. Centrada elegante, Pestañas y Oscura elegante llegan con el plan Start, y Fotos a pantalla completa con el Pro. Elige el que pegue con tu local: una cafetería de barrio no necesita lo mismo que un restaurante de cartel oscuro y velas. Puedes cambiarlo cuando quieras sin tocar tus platos.
Paso 6: descarga el QR (1 minuto)
Cuando la carta esté lista, descarga el QR en PNG (para imprimir en casa o en una imprenta) o en SVG (si se lo vas a mandar a un diseñador o a imprimir en grande: no pierde calidad al ampliarlo). Antes de imprimir nada, escanéalo tú con tu móvil y con el de otra persona, a ver si abre la carta.
Paso 7: imprime el QR bien
Aquí es donde más se falla.
- Tamaño mínimo recomendable: unos 3 x 3 cm para escanear a poca distancia; para un cartel o una pared, bastante más. Cuanto más lejos esté, más grande.
- Contraste: negro sobre blanco es lo más seguro. Si lo personalizas con tus colores, comprueba que se sigue leyendo.
- Zona en blanco alrededor: deja un margen libre; si le pegas texto o dibujos encima, puede dejar de leerse.
- Soporte: si lo imprimes en papel, plastifícalo, que en una mesa de bar dura poco. También puedes pedir soportes físicos: cubos de madera, placas de Dibond o pegatinas.
- Una frase al lado: «Escanea para ver la carta». Hay gente que no sabe qué hacer con un cuadrado negro.
Paso 8: dónde ponerlo
- En cada mesa, a la vista y sin que lo tape nada.
- En la barra, para quien se queda de pie.
- En la puerta o el escaparate, para quien aún no ha entrado.
- En la terraza, siempre protegido de la lluvia y del sol directo, que desgasta la tinta.
Paso 9: comparte el enlace
Tu carta también tiene un enlace, y se puede enviar por WhatsApp, ponerse en tu ficha de Google, en la bio de Instagram o en tu web. Mucha gente mira la carta antes de salir de casa, así que merece la pena que esté fácil de encontrar.
Paso 10: sigue teniendo carta de papel para quien la pida
No todo el mundo quiere usar el móvil, y está bien. Ten unas pocas cartas de papel a mano para quien las pida. Lo digital no sustituye al buen trato: lo complementa. Y cuando cambies un precio, cambias solo la digital, que es la que más se mira.
Y cuando haya cambios
Subes un precio o se acaba un plato: lo cambias desde el móvil y a los pocos segundos lo ve todo el mundo. El QR impreso sigue siendo el mismo, no hay que volver a imprimir nada. Puedes ocultar los platos agotados con un toque y volver a activarlos mañana.
Si quieres ver todo lo que puedes hacer, mira las funciones. Y si tienes dudas concretas, igual ya están respondidas en las preguntas frecuentes. Para saber qué plan encaja con tu local, tienes los precios.
Haz la prueba con tu carta
Lo mejor es probarlo con tus platos. Empieza 14 días gratis: tienes todo lo del plan Pro, sin tarjeta, y si no sigues, tu carta pasa al plan Free y continúa funcionando.